Entrenar jugando: por qué no bastan los ejercicios analíticos

En el entrenamiento tradicional, las habilidades se enseñan por separado y luego se llevan al juego. La investigación muestra que esa secuencia funciona mal. Lo aprendido de forma aislada no se traslada a las situaciones de partido, porque el ejercicio elimina la información con la que los jugadores toman decisiones: la posición del defensor, el movimiento de los compañeros, el espacio y el tiempo [1].

El entrenamiento basado en el juego va al revés: empiezas con un juego, detectas el problema, lo trabajas en un entorno parecido al juego y vuelves al juego. La FIFA lo llama modelo Play-Practice-Play [2].

Qué dice la investigación

Mejora la toma de decisiones

Praxedes et al. (2018) estudiaron a 19 jugadores sub-12 durante 14 sesiones. El grupo experimental entrenó con juegos reducidos condicionados y el grupo de control, con ejercicios tradicionales. Resultado: en el grupo experimental, la toma de decisiones mejoró de forma estadísticamente significativa (p < 0,001) y también la ejecución del pase (p = 0,003) [3].

Lo aprendido se retiene mejor

Bianchi et al. (2024) compararon un enfoque ecológico-dinámico con un modelo de enseñanza tradicional en jugadores jóvenes. El grupo que entrenó con juegos mejoró enseguida y retuvo mejor la habilidad en las pruebas posteriores [4].

La condición física mejora a la vez

Los Arcos et al. (2015) compararon juegos reducidos y entrenamiento interválico en jugadores jóvenes de élite. Los juegos reducidos mejoraron el VO2máx con la misma eficacia que los intervalos y resultaron bastante más divertidos [5].

Los juegos reducidos en cifras

CualidadBasado en el juegoEjercicio tradicional
Toma de decisionesMejora significativa [3]No se entrena directamente
Ejecución técnicaMejora en el contexto del juego [6]Mejora aislada, poca transferencia
Retención de la habilidadMejor retención a largo plazo [4]Más débil sin contexto
VO2máxIgual o mejor [5]Eficaz pero poco específico
DisfruteSignificativamente mayor [5]Menor

Las condiciones guían, el entrenador no dicta

Según el enfoque basado en restricciones (Constraints-Led Approach, CLA), la conducta del jugador se moldea cambiando las condiciones de la tarea (reglas, tamaño del espacio, número de jugadores, material) en lugar de decirle qué hacer [7].

Tres tipos de restricciones:

En la práctica: si quieres que los jugadores jueguen hacia delante más rápido, reduce el espacio y pon porterías en zonas de fondo. No digas «jugad más rápido».

2v2 con miniporterías — TacticsBoard
2v2 con miniporterías: las porterías pequeñas llevan al jugador a buscar ángulos y el momento justo sin necesidad de instrucciones.

El tamaño del espacio importa

Según Folgado et al. (2018), cuando el espacio del juego reducido se ajusta a la superficie relativa por jugador de un partido (~300 m² por jugador), los patrones de comportamiento táctico se parecen más a los de un partido real [8]. Un espacio elegido al azar da un entrenamiento poco representativo.

Rampinini et al. (2007) mostraron que un 3 contra 3 en un espacio grande y con ánimos del entrenador llega al 91 % de la frecuencia cardiaca máxima. Un 6 contra 6 en un espacio pequeño y sin ánimos se queda en el 84 % [9]. El papel del entrenador y el tamaño del espacio regulan juntos la intensidad con precisión.

Play-Practice-Play en la práctica

El modelo PPP que usan la FIFA y US Soccer tiene tres fases [2]:

  1. Jugar: empieza con un juego. Observa qué problemas aparecen.
  2. Practicar: aísla el problema. Trabájalo en un entorno parecido al juego (no en una cola, sino con presión).
  3. Jugar: vuelve al juego. Deja que los jugadores apliquen lo aprendido.

La estructura de sesión de la Federación Finlandesa de Fútbol sigue la misma lógica: inicio con juego, ejercicio del tema del día, 1 contra 1 / 2 contra 2 y un partido más grande para terminar [10].

Juego de 4v4 con zona de recuperación — TacticsBoard
Juego de 4v4 con zona de recuperación: un juego reducido condicionado en el que el equipo que defiende se repliega a una zona de recuperación antes de volver a presionar.

¿A quién se aplica?

Ford y Williams (2012) siguieron a jugadores jóvenes, algunos de los cuales llegaron al fútbol profesional. Los que se hicieron profesionales habían entrenado bastante más en entornos parecidos al juego y en juego libre que los que no llegaron [11].

Aun así, Ford et al. (2010) comprobaron que los entrenadores de todos los niveles siguen dedicando más tiempo a los ejercicios que a los juegos [1]. La investigación apunta en una dirección y la práctica de los entrenadores, todavía en la otra.

Fuentes

  1. Ford, Yates & Williams (2010): "An analysis of practice activities and instructional behaviours" — Journal of Sports Sciences
  2. FIFA Training Centre: "An Introduction to Play-Practice-Play"
  3. Praxedes, Moreno, Gil-Arias, Claver & Del Villar (2018): "The Impact of Nonlinear Pedagogy on Decision-Making" — Journal of Human Kinetics
  4. Bianchi, Trequattrini & Morelli (2024): "Ecological-Dynamic Approach vs. Traditional Prescriptive Approach" — PMC
  5. Los Arcos, Vazquez, Martin et al. (2015): "Effects of Small-Sided Games vs. Interval Training" — PLOS ONE
  6. Gonzalez-Villora, Clemente, Martins & Pastor-Vicedo (2021): "Effects of SSG Interventions on Technical Execution" — Frontiers in Psychology
  7. Renshaw, Davids, Newcombe & Roberts (2019): The Constraints-Led Approach — Routledge
  8. Folgado, Goncalves & Sampaio (2018): "Match-Derived Relative Pitch Area" — Journal of Strength & Conditioning Research
  9. Rampinini, Impellizzeri, Castagna et al. (2007): "Factors influencing physiological responses to SSGs" — Journal of Sports Sciences
  10. Finnish FA (2023): "Good session structure creates the framework for player development"
  11. Ford & Williams (2012): "The developmental activities engaged in by elite youth soccer players" — Psychology of Sport and Exercise

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