Adaptar los ejercicios sobre la marcha: ¿cuándo y cómo?
Un plan de sesión es una hipótesis. Parte de lo que crees que necesitan los jugadores y de cómo crees que van a responder. La realidad solo aparece en el campo, y ahí el entrenador tiene que saber adaptarse.
Partington y Cushion (2013) observaron que los entrenadores con experiencia cambian los ejercicios sobre la marcha bastante más que los noveles. No son cambios al azar: salen de una observación sistemática [1].
¿Cuándo hay que adaptar un ejercicio?
Hay tres situaciones que lo piden:
- Los jugadores aciertan más del 80 % de las veces. Falta reto y el aprendizaje se estanca [2].
- El acierto baja del 20 %. Crece la frustración y cae la motivación [2].
- Hay jugadores parados, haciendo cola o esperando su turno. Pasar más del 30 % del tiempo sin participar es habitual [3].
El nivel de reto importa
Guadagnoli y Lee (2004) propusieron el Challenge Point Framework: se aprende mejor cuando la dificultad de la tarea se ajusta al nivel del jugador [2]. Si es demasiado fácil, no hay reto; si es demasiado difícil, no hay éxito.
En cifras, eso supone un acierto de entre el 40 y el 70 %, más o menos. Si en un ejercicio de pase casi todos los pases llegan, es demasiado fácil. Si no sale ninguno, es demasiado difícil.
Cambiar las condiciones
El enfoque basado en restricciones (Constraints-Led Approach, CLA) da al entrenador herramientas concretas para ajustar los ejercicios [4]. Las directrices de entrenamiento de la Federación Finlandesa de Fútbol (2023) también apuestan por un entrenamiento centrado en el juego, donde cambiar las condiciones orienta lo que hacen los jugadores [11]. En lugar de decirles qué hacer, cambias las condiciones para que la conducta que buscas aparezca sola.
Para subir la dificultad
- Reduce el espacio → menos tiempo y espacio para decidir
- Añade defensores → más presión
- Limita los toques → obliga a pensar más rápido
- Quita las porterías y pon zonas de fondo → exige combinar
Para bajar la dificultad
- Amplía el espacio → más espacio y más tiempo
- Añade un comodín → es más fácil conservar el balón
- Toques libres → menos presión
- Añade porterías pequeñas → más ocasiones de marcar
Ajustes rápidos en cifras
| Cambio | Efecto | Fuente |
|---|---|---|
| Espacio un 20 % más pequeño | Frecuencia cardiaca un 3-5 % más alta, más contactos con el balón | [5] |
| 3 contra 3 → 4 contra 4 | Alrededor de un 25 % menos de contactos con el balón, más complejidad táctica | [6] |
| Añadir un comodín | Más tiempo de posesión, menos presión | [7] |
| Límite de toques (dos toques) | El pase gana velocidad y hay menos tiempo para decidir | [8] |
| Ánimos del entrenador | La frecuencia cardiaca sube del 84 % al 91 % de la FCmáx | [5] |
Un modelo de observación para el entrenamiento
Harvey et al. (2013) elaboraron un modelo que describe la toma de decisiones del entrenador como un proceso continuo [9]. El entrenador no se limita a lanzar el ejercicio y mirarlo desde fuera: lee la situación de forma activa.
Una herramienta práctica: el ciclo de 90 segundos.
- Observa durante 60 segundos. ¿Qué hacen los jugadores? ¿El reto es el adecuado? ¿Hay alguien sin participar?
- Decide en 10 segundos. ¿Hace falta un cambio? ¿Qué cosa concreta mejoraría el ejercicio?
- Actúa en 20 segundos. Cambia una sola cosa: el tamaño del espacio, el número de jugadores, una regla o el tipo de portería.
Un cambio cada vez. Si lo cambias todo a la vez, no sabrás qué ha funcionado.
Error habitual: demasiados cambios a la vez
Abraham y Collins (2011) advierten de que los entrenadores con poca experiencia suelen hacer demasiados cambios al mismo tiempo [10]. Así, el ejercicio original se desmonta y la nueva versión tampoco funciona.
Una regla: cambia una sola cosa cada vez. Deja 2-3 minutos para ver el efecto antes de hacer otro ajuste.
Ejemplo: un 4 contra 4 que no funciona
Situación: los jugadores se amontonan alrededor del balón y no hay juego de verdad.
- Observación: el espacio es demasiado pequeño para tantos jugadores. No hay ni espacio ni tiempo.
- Opción A: amplía el espacio 5 metros por lado → hay sitio para jugar.
- Opción B: pasa a un 3 contra 3 + comodín → la superioridad numérica abre el juego.
- Opción C: pon zonas de fondo en lugar de porterías → obliga a usar las bandas.
Elige una. Pruébala. Vuelve a evaluar al cabo de 2 minutos.
Pruébalo en el campo
Dos ejercicios en los que ajustar la dificultad forma parte del propio ejercicio:


Lecturas relacionadas
Fuentes
- Partington & Cushion (2013): "An investigation of the practice activities and coaching behaviors of professional top-level youth soccer coaches" — Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports
- Guadagnoli & Lee (2004): "Challenge Point: A Framework for Conceptualizing the Effects of Various Practice Conditions" — Journal of Motor Behavior
- O'Connor, Larkin & Williams (2018): "Observations of youth football training" — Journal of Sports Sciences
- Renshaw, Davids, Newcombe & Roberts (2019): The Constraints-Led Approach — Routledge
- Rampinini, Impellizzeri, Castagna et al. (2007): "Factors influencing physiological responses to SSGs" — Journal of Sports Sciences
- Clemente, Martins & Mendes (2014): "Periodization Based on Small-Sided Soccer Games" — Strength & Conditioning Journal
- Sampaio, Lago, Goncalves, Macas & Leite (2014): "Effects of pacing, status and unbalance in elite football" — International Journal of Sports Medicine
- Dellal, Lago-Penas, Wong & Chamari (2011): "Effect of the Number of Ball Contacts within Bouts of 4 vs. 4 SSGs" — International Journal of Sports Physiology and Performance
- Harvey, Cushion, Cope & Muir (2013): "A season long investigation into coaching behaviours" — Journal of Sports Sciences
- Abraham & Collins (2011): "Taking the next step: Ways forward for coaching science" — Quest
- Finnish Football Association (2023): "Valmennuslinja 2023"